El proceso de corte con chorro de agua incluye dos pasos principales. Primero, la bomba de presión ultra-alta o intensificador presuriza el agua normal de grifo a niveles de presión de hasta 60,000 psi (4,137 bar); para producir la energía necesaria para cortar. Segundo, el agua luego se canaliza a través de un pequeño orificio de diamante para formar una intensa corriente de corte. La corriente se mueve a una velocidad de Mach 3, tres veces la velocidad del sonido, dependiendo de cómo se ejerza la presión de agua. El proceso se puede aplicar a chorros de agua solamente y chorros abrasivos.
Para las aplicaciones de cortes abrasivos, el granate abrasivo se inyecta en la cámara de mezcla abrasiva, que forma parte del cuerpo del cabezal de corte, para producir un chorro abrasivo extremadamente fuerte.